Para algunos las ciclovías pueden resultar un espacio incómodo o extraño, lo cierto es que componen una sobresaliente herramienta de urbanismo que tiene un impacto directo sobre la salud de la población.

No todos los días son perfectos para andar en bicicleta, pero muchos resultan pasables para la actividad y bastantes son ideales. Por algo vivimos en el sur.

Andar en bicicleta es una experiencia que supera el espíritu de lo deportivo. Implica observar tu ciudad con otros ojos: más atentos, más descansados y hasta cierto punto más inocentes.

Allá por el 2016 se anunciaba desde el gobierno nacional que Puerto Natales tendría un total de 13 kilómetros de ciclovías.

No parece que la meta se haya cumplido aunque en la actualidad la ciclovía cruza por algunas de las principales calles de Puerto Natales y también por su periferia.

Con todo, existen momentos de incógnita y sorpresa como cuando la ruta señalizada que atraviesa la costanera se corta a la altura de la casa de “Zapato Brujo” y allí se pierde sin esperanza.

Claramente la ciclovía carece de mantenimiento y los colores fuertes que la designan se han ido perdiendo. Hay vecinos que “estacionan” el vehículo por encima como si tal cosa, otros ubican residuos de basura. Es la tónica ante la falta de supervisión municipal.

Sin embargo, lo más preocupante es el abandono. Porqué allí donde se junta basura, hojas desde hace meses o se nota la fractura de los materiales, queda en evidencia el desinterés de nuestros funcionarios.

Estas son cuestiones muy de la política: anunciar un hecho “que beneficia a todos”, pero al final de cuentas abandonarlo.

Por supuesto, la ciudadanía también debe utilizar la herramienta que se le ofrece gratuitamente. Todos los motivos para hacerlo poseen una fuerte validación.

Andar en bicicleta cotidianamente mejora los niveles que indican una mejor salud en los individuos, dispara la serotonina en el cuerpo como cualquier otro ejercicio, aunque este tiene la ventaja de que ocurre durante un paseo, mejora la condición cardiovascular, el funcionamiento de los músculos y los beneficios podrían llenar enciclopedias.

No obstante, por estos días, nuestra bella ciclovía pide a gritos una toque de atención. Un poco más también. El municipio ya está enterado.