La llamada “Bajada de la Pacheco” o también conocido como el “Cerro de la Pacheco” es una de las pendientes más conocidas de Puerto Natales.

En los 70 y los 80 la señora Pacheco tenía un comercio de ramos generales justo al principio de la bajada y adultos, jóvenes y niños acudían a comprar cuestiones tan variadas como escobas, alimentos, dulces y un largo etcétera.

La bajada siempre fue un desafío para los niños que disfrutaban tirándose en trineo durante el invierno por la inclinación que la caracteriza.

Han pasado los años y del almacén sólo queda el piso y el vacío que ofrece una panorámica de los cerros y montañas en el horizonte. Por lo demás, del lado de enfrente hace ya un tiempo fue construida una escalera de material, cemento, piedra y arena, que comienza a entregar sus últimos esfuerzos.

La escalera empinada, por la que hay que bajar con cuidado en cualquier época, luce muy roída, con sus escalones desgastados y convertidos algunos en restos areniscos como una prueba de que allí hubo una construcción de mayor tamaño y sólida.

Ya es hora de hacer un mantenimiento, una tarea municipal sin duda.

En este mismo orden, días atrás, fue arreglada una de las barandas del puente que se ubica a unos 200 metros de la “Bajada de la Pacheco” y que conecta el centro con la zona de la escuela G-4 y el Polideportivo. Una mínima intervención para un puente que hace mucho necesita un trabajo a fondo.