Allá por 2016 se anunciaba con bombos y platillos el proyecto de una extensa ciclovía para Puerto Natales. Según las autoridades de la época cubriría un total de 10 kilómetros, conectando la localidad a través de un mapa estratégico.
Es cierto que Natales no ofrece el mejor clima para pedalear durante todo el año, pero la contribución de una ciclovía a una pequeña ciudad como esta, en materia de congestión vehicular y beneficios para la salud, son enormes.
Pero 7 años después de aquel anuncio la vía para las bicicletas luce abandonada, sin mantenimiento en muchos sectores. Las esquinas de la ciclovía se encuentran despintadas, deterioradas en su superficie, faltas de cualquier cuidado.
Ni hablar de los vecinos que no respetan su continuidad e instalan sus vehículos y hasta basura arriba de la ciclovía. Una pena.
Hace unos días otro vecino/a ubicó al borde de la ciclovía en calle Ramírez, entre Chorrillos y O´Higgins, tres casitas para perros sin dueño, que en caso de ocupar las mini viviendas no tienen más remedio que transitar por la vía de las bicicletas. Es un ejemplo apenas de lo poco que significa esta inversión para alguna gente.
El municipio nada ha hecho en sus dos años de administración con la ciclovía que, por iniciativa e inversión, nos emparenta a lo mejor que tienen los países del llamado Primer Mundo.





