Uno de los libros escolares que son distribuidos entre millones de estudiantes del país contiene párrafos en los que se apunta específicamente en contra de la salmonicultura con un tono ecologista militante. El texto, apelando a una organización extranjera, incita a los menores a rechazar una actividad que ya forma parte de la cultura del sur de Chile.
Se trata del libro escolar de Educación Básica (4.º básico) correspondiente a la materia de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, el cual está aprobado por el Ministerio de Educación de Chile. El tema de la lección es «Pueblos Originarios».
En el texto se apunta directamente en contra de la actividad argumentando que National Geographic llevó adelante una «inédita» expedición a los fiordos de Magallanes. El párrafo resulta llamativo puesto que la salmonicultura entrega más de 8000 puestos de trabajo solo en Magallanes y representa USD 650 millones en exportaciones en la región. Se calcula que entre Puerto Natales y Punta Arenas el sector invirtió más de USD 1000 millones en los últimos años en plantas, oficinas y otras modernas estructuras que dinamizaron la economía local.
«National Geographic, a través de su programa Pristine Seas, realizó una inédita expedición junto a las comunidades Kawésqar para la defensa del mar. En esta expedición, identificaron y registraron la gran biodiversidad marina de la Reserva Nacional Kawésqar, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Fruto de este trabajo elaboraron un informe que identificó las amenazas más intensas de la zona, como la salmonicultura, y da recomendaciones clave para salvaguardar la naturaleza única e irremplazable del Parque y la Reserva Nacional Kawésqar, junto con la integridad biocultural del pueblo Kawésqar», señala el libro.
Luego continúa con preguntas para debatir por parte de los estudiantes:
a. «¿Por qué es importante proteger la biodiversidad de la Reserva Nacional Kawésqar?»
b. «¿Cómo crees que la historia y las tradiciones de los Kawésqar pueden ayudarnos a todos a entender mejor la importancia de cuidar nuestros océanos?»
Uno no puede más que preguntarse cómo se habrán sentido los niños cuyos padres y madres trabajan en la salmonicultura de manera directa o indirecta brindando servicios a la actividad, entre ellos numerosas familias de origen kawésqar; o aquellos cuyos progenitores llevan adelante su vida en la pesca y en contacto permanente con el mundo de la acuicultura.
Una vez más, la figura de una organización extranjera aparece en escena cuestionando la realidad del país e interfiriendo en su soberanía a través del discurso.
Por otro lado, es preocupante que un libro que se distribuye gratuitamente a unos 3 millones de estudiantes en todo el país contenga elementos claramente ideológicos contra una actividad que representa uno de los mayores logros tecnológicos y productivos de los últimos 25 años en Chile. Un motivo para estar orgullosos más que para denostarla.
Por año, el MINEDUC imprime alrededor de 15 millones de libros distribuidos en unos 80 títulos. Este es uno de ellos y alcanza a unos 10 000 establecimientos.
Este medio intentó comunicarse con distintas autoridades, entre ellas la delegada presidencial Ericka Farías, pero no obtuvo respuesta al momento de ser escrito este texto.
La salmonicultura constituye uno de los sectores más fiscalizados de Chile. Cada año la actividad recibe alrededor de 1200 inspecciones y, en números históricos, más del 90 % de ellas resultan aprobadas por los organismos de control.