Por Juan Santiago Gómez Andrade

La música clásica, muchas veces considerada distante para las nuevas generaciones, sigue siendo un motor de disciplina y transformación juvenil. En el sur de Chile, la Orquesta Sinfónica Infantil Juvenil (OSIJ) de Puerto Montt se ha consolidado como un semillero de talentos, capaz de abrir caminos y proyectar artistas hacia escenarios de prestigio nacional e internacional.

Entre sus integrantes destaca el percusionista Gabriel Alexander Gómez Pacheco, de apenas 18 años, estudiante del Colegio Felmer Niklitschek de Puerto Varas. Su trayectoria es sorprendente: presentaciones en el Teatro Municipal de Santiago, participación en las Semanas Musicales de Frutillar junto a la Orquesta de Cámara de la Universidad Católica de Valparaíso, y colaboraciones con la Orquesta Filarmónica del Lago Llanquihue (Oflallan) y la Freude Filarmónica de Puerto Varas.

El camino de Gabriel comenzó en la banda instrumental del Colegio Felmer y en la Orquesta Latinoamericana, motivado por el profesor Carlos Quintanilla, quien fue el principal impulsor de su vocación musical. A este apoyo se suma el trabajo del director de la Orquesta Sinfónica del Colegio Felmer, Rodrigo Cárcamo, y el acompañamiento de David Ojeda en la OSIJ de Puerto Montt, quienes han guiado su desarrollo artístico con disciplina y confianza.

Sin embargo, ningún talento florece sin raíces sólidas. En el caso de Gabriel, el apoyo de sus padres ha sido fundamental: alentándolo en cada paso, respaldando sus estudios y acompañándolo en sus viajes y presentaciones. Ese sostén familiar ha sido el motor silencioso que le ha permitido crecer con confianza y proyectarse hacia el futuro.

Más allá de la música académica, Gabriel también explora el mundo popular como baterista de la banda de rock-pop SynnerZ, formada con amigos de su curso y un bajista de otro colegio. Allí despliega la misma energía que en los escenarios sinfónicos, demostrando que su talento no conoce fronteras estilísticas y que la música clásica puede convivir con la música contemporánea en la formación de un artista integral.

Finalmente, Gabriel guarda un vínculo profundo con la Patagonia: viaja constantemente a Puerto Natales, ciudad que considera parte de su identidad y a la que tiene un gran cariño, pues allí vive su padre. Esa conexión con el territorio austral le otorga un sello único, recordándonos que la música no solo se interpreta, sino que también se arraiga en la tierra y en las raíces familiares.

La historia de Gabriel es también la historia de la OSIJ: un proyecto social nacido en 2006 que hoy se consolida como motor de integración juvenil y plataforma de proyección cultural.

OSIJ de Puerto Montt: semillero de talentos

La Orquesta Sinfónica Infantil Juvenil (OSIJ) de Puerto Montt es hoy uno de los proyectos culturales más significativos del sur de Chile. Bajo el alero de la Corporación Cultural de Puerto Montt (CCPM) y la dirección del profesor David Ojeda González, esta agrupación reúne a más de 70 jóvenes músicos de diversos colegios de la comuna y de la región, además de exintegrantes que, ya en la universidad, continúan apoyando y enseñando a los más pequeños.

La OSIJ se ha consolidado como un espacio de formación integral: ofrece clases individuales, ensayos colectivos y disciplina artística que fortalecen la educación musical y la vida comunitaria. Sus presentaciones en la Sala Teatro Diego Rivera y su participación en festivales nacionales, como el Festival Fernando Rosas, han demostrado que la música clásica puede ser un motor de integración y desarrollo juvenil.

Más allá de los conciertos, la OSIJ es una escuela de vida. Cada ensayo enseña constancia, cada presentación fomenta el trabajo en equipo y cada temporada fortalece la confianza de los jóvenes músicos. La orquesta se convierte en una comunidad donde generaciones se encuentran: los más experimentados transmiten su conocimiento y los más pequeños aprenden a crecer en un entorno de respeto y colaboración.