El secretario general de AquaChile, Álvaro Varela, advirtió que las floraciones algales nocivas representan una amenaza para la salmonicultura chilena, aun cuando las empresas cuentan con sistemas de prevención. Sus declaraciones se producen después de que un episodio provocara la muerte de más de 900 toneladas de salmones de Multi X en Magallanes.
En una entrevista concedida a Diario Financiero, Varela explicó que AquaChile trabaja con Sernapesca, la Autoridad Marítima y Senapred, además de realizar monitoreos permanentes del agua e incorporar tecnologías preventivas.
El ejecutivo reconoció, sin embargo, que estas medidas pueden resultar insuficientes frente a fenómenos de gran magnitud.
“El alcance de un bloom de algas puede ser absolutamente irresistible por más medidas que se tengan”.
La compañía también espera autorizaciones para implementar zanjas sanitarias destinadas a disponer de grandes volúmenes de mortalidad. AquaChile dispone desde hace años de un predio en Aysén para ese propósito. Las proyecciones productivas para 2027 son favorables, aunque dependen de la evolución de las floraciones algales.
En materia regulatoria, Varela cuestionó la multiplicidad de organismos públicos y criterios administrativos que enfrenta la actividad. Sostuvo que Chile necesita reconocer la importancia económica de la salmonicultura, segundo productor mundial, y facilitar su desarrollo sin reducir las exigencias ambientales.
“Hay que simplificar la regulación sin renunciar a los resguardos sanitarios y ambientales”, dijo.
“Lo esencial es que el país entero reconozca la trascendencia que tiene la industria del salmón. Somos segundos productores mundiales y somos el motor del desarrollo y de la vida de miles de personas en el sur. Estamos envueltos en un enjambre de regulaciones y de instituciones públicas por las que tenemos que pasar, de una oficina a otra, y en cada una encontrar un criterio distinto respecto de la misma norma. Hay que simplificar la regulación sin renunciar a los resguardos sanitarios y ambientales”, agregó.
También lamentó el rechazo del Tribunal Constitucional a las microrelocalizaciones, que permitirían trasladar centros de cultivo hacia aguas más profundas.
“Es muy lamentable que parlamentarios que votaron a favor de las medidas después recurran al Tribunal Constitucional. Como que choca con la lógica. Las microrelocalizaciones eran una solución ambiental muy positiva. Poder mover unos pocos metros un centro de cultivo para obtener algo más de profundidad era una mejora ambiental notable y es triste que no se haya estado a favor de una mejora ambiental”, señaló.
Respecto de la Ley Lafkenche, planteó la necesidad de diálogo entre comunidades indígenas, Estado y empresas, señalando que existen concesiones paralizadas. “Es un tema que yo creo que hay que conversar entre todos los que estamos involucrados: están los mismos pueblos originarios; está el Estado, porque hoy día el Estado no puede construir caletas pesqueras ni muelles por esto; estamos los privados que no podemos avanzar con las concesiones que tenemos en la práctica congeladas. Es decir, hay muchos temas que entre todos tenemos que discutir de buena fe y con la verdad”.
En el ámbito comercial, advirtió que Brasil, tercer destino de AquaChile, podría aplicar al salmón un impuesto de hasta 26,5% en 2033. La industria despacha hacia ese mercado al menos 90 camiones semanales.
Sobre Estados Unidos, cuestionó el arancel de 12,5% y señaló que el sector carece de información reciente acerca de las negociaciones para reducirlo, especialmente ante la competencia del salmón noruego.
ALvaro Varela: “Lo esencial es que el país entero reconozca la trascendencia que tiene la industria del salmón»